A saltos

 Una pequeña montaña roja en un lugar montañoso había sido un objetivo a superar. Recuerdo ver el día oscuro, no se si por estar nublado o por ser de noche. 

Sé que me acompañaba una mujer, por su energía. Yo llevaba una botas altas de color blanco (o similar) y con ellas logré subir esa montaña de 200/300 metros de dos saltos.  En mi recuerdo no sé vio nada más, solo estar encima de ella, con ella.  Al final, nos sentamos los dos en esa paz infinita sobre otra montaña, algo más alta, que estaba justo pegado a la otra. 



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