La tortura

Recuerdo pasa unas vias de tren a ras de suelo. El lugar parecía estar a las afueras de una ciudad de un día sombrío. Lo siguiente que vi fue a un hombre con el torso desnudo boca abajo. Parecía estar paralizado aunque consciente de lo que ocurría. 

De pie, estaba una persona con un gran martillo. En mi pueblo lo llamamos "marrón" y lo usamos para partir pierdas. El mando es robusto, mide 0.5m y el metal que golpea sería tan grande como la Palma de una mano en horizontal. Cerca de él,  habían algunos espectadores, aparentemente sentados en predisposición de disfrutar de un gran espectáculo. No recuerdo ninguna cara, solo a esos dos hombres: El que iba a golpear y el golpeado. 

El primero de todos, se coloca a la altura de la cadera de su víctima, agarra el marrón o martillo de gran tamaño con las dos mano y asesta el primer golpe en la cadera del hombre que, parece por un momento moverse. Todo eso lo sabía yo porque alguien me lo estaba relatando mientras observababamos a media distancia. Es como si me enseñase un video holográficamente de algo que sucedió. 

La tortura consistía en romperle la cadera a martillazos, sin llegar a matarlo y romperle todos los huesos menos los del tórax. Querían que viviese porque esa gentuza se alimentaba del sufrimiento de la víctima. Hacían lo que fuese para producir gran dolor y que lo pudiese sentir, administrando lo que fuese necesario. Cabe recordar que nunca dije que estuviese atado. 

Lo último que recuerdo de aquello fue como el torturador tocaba el brazo que recién había destrozado a golpes y sentir con alegría lo hinchado y dolorido que estaba.  Fue ahí cuando un sentimiento de rabia bañó a mi interlocutor y a mi, asegurando que toda esa gente había sido eliminada. Al parecer, yo le había clavado una lanza de tres puntas (dos hacia afuera y una recta) en todo el pecho del torturador (de cara alargada, Delgado, con pelo muy corto, color oscuro, sin camisa, con vaqueros y zapatos negros, sin calcetines)

Y ahí desperté. 

Comentarios

  1. Impresionante. Me recordó un sueño que tuve hace algunas semanas donde yo veía a una persona sentada en una habitación. Era un interrogando sobre unos tatuajes que tenia en los dedos, vi los tatuajes, era una letra en cada falange. Esta persona no declaró. Tuve que salir del lugar porque sabia lo que venía. le taladraron los dedos, uno a uno... Fue impactante porque aun con los ojos cerrados en el sueño podía ver lo que pasaba en mi mente.

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    1. Wow te entiendo.
      Ya vi la forma de poder responderte :)
      Gracias

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