Cuando casi me metan
Mi compañero y yo estábamos en un coche llevando a una chica para ayudarla. Creo que era policía o algo similar y ella victima de algún delito o eso creíamos. En un stop, un coche se puso delante y otro detrás. Estábamos atrapados.
El coche que estaba detrás era negro, al igual que la vestimenta de sus ocupantes, cuatro, con un subfusil Thomson cada uno. El coche de delante era canelo o marrón o similar y sólo se bajaron dos personas. Debían ser los jefes pues vestían elegantes y tenían chofer propio. Éstos tenían pistolas y uno de ellos fue el que me disparó tres o cuatro tiros al pecho. La peor parte se la llevó mi compañero porque mi puerta daba a un muro y desde ahí no podían disparar así que se fueron casi todos a la otra puerta, a la del conductor y ahí descargaron todo lo que llevaban.
Cabe decir que la chica sabía lo que pasaba y cuando los coches nos atraparon, ella se bajó rápidamente. Nos había vendido. No recuerdo el portazo que habrá dado al salir pero si el miedo que sentí cuando esas armas escupieron contra nosotros. Por suerte para mi, el único que sabía disparar fue el que me disparó a mi, pues los otros si mataron a mi compañero fue porque tenían el subfusil a medio metro de él. Aún así, fallaron mucho y su cuerpo no estaba destrozado por los impactos.
Después de esa descarga de balas donde quedé vivo, vino otra a manos del amigo o acompañante del jefe (no pude preguntarle, me estaban disparando). Me soltó un par de balas pero no sentí ninguna. Le habría dado al coche o a lo sumo a las piernas y al cadaver de mi compañero le soltó otro par de balas aunque a él si le dió uno o dos. Como podréis imaginar, sobreviví pero porque me hice el muerto y por la nefasta puntería de éstos. Tuve suerte, por así decirlo, en esa segunda tanda pero la idea era quemar el coche. Ahí apareció la chica que nos había traicionado y un compañero policía junto a ella para asegurarse de nuestras muertes y eliminar con el fuego todas las pistas. Yo, a pesar de sentir las llamas detrás, no pude desvelar mi secreto y tuve que esperar a que se fuesen.
Realmente no sé si sobreviví del todo, pues tenía un impacto de bala en mitad del pecho, otro a la altura del estómago y otro más abajo pero pude tener la consciencia suficiente para vivir todo eso. Fue una experiencia terrible... Lo dejo escrito por salud mental. No deseo retener eso dentro de mi aunque ya se quedará para siempre la traición de esa mujer.


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