Montes de picón

 Los recuerdos mundanos no suelo compartirlos pero este es extraño porque el paisaje que vi no existe en esta isla actualmente.  Y parece de esta isla. ¿Dónde sino hay picón? 


¿Que qué es el picón? Ceniza volcánica petrificada. Eso parecía estar pisando mis pies y los de aquella chica. El paisaje circundante estaba lleno de palmeras, muros de pierdas volcánicas hechas a mano, algún que otro cultivo y dos montes como pequeños  pechos a la derecha. Estaban uno pegado al otro, picosos, formando un pequeño valle entre ellos. Habia que subir un poco para llegar a estar cerca. 


Ella y yo estábamos en esa noche iluminada y estrellada caminando entre esos montes y la bajada. Era fácil pues todo estaba perfectamente marcado. Parecían estar marcadas para permitir el paso sin afectar a las plantas que allí habían. Igual que en mi isla.  Pero no.

No se quien era ella pero la amaba con locura. Se percibía. Y ella a mi. Estábamos ahí para pasar un rato en la intimidad mientras disfrutábamos de ese lugar. Lo que pasó fue que estaba tan hermosa la noche, con ese punto de luz que permite ver el suelo per también el cielo, sin luces contaminantes que... buscamos un agujero detrás de un pequeño muro y nos tiramos juntitos a ver las estrellas al tiempo que el tacto fue a más. 

Súper romántico a más no poder. La chica la he visto varias veces... aunque hasta hace poco no le vi la cara. Lógicamente,  los pocos detalles que recuerdo me los guardo para  mi.

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