El espíritu del bosque

 Recuerdo llegar a una escena donde la incertidumbre y el miedo reinaban. Era denoche y estaban en un bosque espeso, con una niebla per se y yo aparecí de la nada. En realidad, viajé sin cuerpo, flotando en el aire, hasta ese hombre. Aún tengo la cara de asombro de ese hombre. Era larguirucho, con ropajes de sacos y tenía un palo. Conmigo se relajó y me explicó que se adentró  en el bosque con unas personas y poco más tarde aparecieron dos campesinos del lugar. Caminó al lado de su compañero, un tipo bajito, gordito y estilo parecido pero de buenas a primeras desaparecieron. Ese grupo de personas entró en pánico



Mientras él contaba todo eso, yo lo veía. Era como si pudiese retroceder el tiempo a mi voluntad y verlo in situ al tiempo que él me lo explicaba. Después de ver lo que pasó, le expliqué al guía y/o líder del grupo que "Fue el espíritu del bosque, para saber vuestras intenciones". No parecía convencido de ello... No me importaba si me creía, pues mi intención al ir allá fue tranquilizarles y que estuviesen bien. Poco después nos fuimos a una pequeña cabaña de madera donde la pudo resguardarse y entrar el calor. No eran muchos, casi todos hombres pero tenían frio, cansancio, algo de hambre y el miedo aún seguía rondando. 




El líder se quedó fuera, al lado del fuego, haciendo el esfuerzo de asimilar lo que le había contado aunque lo que él no sabía, era que había una mujer de cabello claro, disfrazada, cuya misión era la misma que la de los "campesinos" del principio. No dije nada ni hizo falta pues se fue a la mañana siguiente. El bosque les había dado permiso para continuar y esa mañana lucia clara y brillante. Me fui a sabiendas que estaban bien, a pesar del susto y con alguna idea nueva en sus cabezas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mente y materia

Mi dormitorio en Toleka

Semiabandonada en el Salinero